JUDY

Desde temprana edad sabía que quería trabajar con animales, perros en particular. Aunque empecé a entrenar de niña me formé con métodos tradicionales. Muchos años después, me di cuenta de que la mejor forma de trabajar con mi perro era en equipo, a través del entrenamiento en positivo y sobretodo un respeto mutuo. Comprendí que es posible establecer vías de comunicación auténticas y formar un vínculo profundo con los perros. Esto, a su vez, asienta la base para grandes logros en el entrenamiento, además de vivir experiencias maravillosas con ellos.

Me encanta ayudar a la gente a estrechar la relación que tiene con su perro y a entender la conducta de su perro, mejorando así la calidad de vida de ambos.

VERO

Percibo a los animales y en especial a los perros, como parte de un  todo al que yo misma pertenezco. En todo este tiempo de trabajo con los perros, más que enseñarles he aprendido de ellos. Me han sensibilizado y he podido comprender la vida de otra manera.

Estoy convencida de que el objetivo no solo es que los perros cumplan nuestros deseos y expectativas. Ser respetuosos y comprensivos de sus necesidades y permitirnos aprender de ellos dos palabras básicas: OBSERVAR y SENTIR.

Disfruto compartir esta filosofía con las personas y ser el puente de comunicación entre los perros y los humanos.

 

“ENTRENAMIENTO EN POSITIVO”

Los principios del entrenamiento en positivo forman la base de todo el trabajo que realizamos con los perros, sea entrenamiento de obediencia o terapia conductual.

Envuelve una serie de conceptos:

  • Trabajo en equipo (propietario o guía, perro y entrenador);
  • Enseñanza respetuosa y amable;
  • Flexibilidad y creatividad;
  • Diversión;
  • Atender el estado emocional del perro en todo momento;
  • Establecer un vínculo afectivo.

VERO

Percibo a los animales y en especial a los perros, como parte de un  todo al que yo misma pertenezco. En todo este tiempo de trabajo con los perros, más que enseñarles he aprendido de ellos. Me han sensibilizado y he podido comprender la vida de otra manera.

Estoy convencida de que el objetivo no solo es que los perros cumplan nuestros deseos y expectativas. Ser respetuosos y comprensivos de sus necesidades y permitirnos aprender de ellos dos palabras básicas: OBSERVAR y SENTIR.

Disfruto compartir esta filosofía con las personas y ser el puente de comunicación entre los perros y los humanos.

 

 

 

 

El entrenamiento en positivo promueve la formación de perros pro-activos que saben pensar, con iniciativa y capacidad para resolver situaciones por sí solos, y además disfrutar de hacerlo.